


Los juguetes sexuales están en contacto con zonas muy sensibles del cuerpo. Por eso, su limpieza es clave para prevenir infecciones o irritaciones.
Los juguetes mal lavados pueden causar infecciones bacterianas, hongos o incluso transmitir infecciones de transmisión sexual si se comparten.
Regla básica: límpialos antes y después de cada uso. Incluso si están bien guardados, pueden acumular polvo o bacterias invisibles.
Identifica si el juguete es impermeable, eléctrico o con baterías, y su tipo de material, ya que esto determinará cómo debes limpiarlo.
La silicona es un material seguro, no poroso e hipoalergénico.
Pasos para limpiar:
Si el juguete es de silicona 100% y no contiene motor, puedes hervirlo durante 3 a 5 minutos para una desinfección profunda.
Muchos vibradores tienen partes electrónicas que no son sumergibles.
Pasos para limpiar:
Presta atención a los botones, texturas o costuras donde se acumulan residuos.

Debes desinfectarlos si:
Los juguetes de silicona o vidrio sin motor se pueden desinfectar hirviéndolos o usando una solución con 10% de cloro (1 parte de cloro por 9 de agua), y luego enjuagando muy bien.
No los guardes húmedos ni los expongas al sol directo, ya que pueden deteriorarse.
Definitivamente. Un juguete sucio puede alterar la flora bacteriana vaginal o anal, provocando infecciones o molestias.
Si tienes irritaciones frecuentes, puede ser señal de que necesitas mejorar tus hábitos de limpieza.
Si además usas productos para mejorar el rendimiento sexual como Tadalafilo o Sildenafilo, mantener tus juguetes limpios puede optimizar sus efectos.

Tener juguetes sexuales limpios es esencial para una vida íntima saludable y segura. Ya sea un vibrador recargable o un juguete de silicona, limpiarlo correctamente marca la diferencia.
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